lunes, 11 de abril de 2011

Hijos NiNi´s de padres SiSi´s…o lo que es lo mismo la inutilidad de la extrema permisividad


De un tiempo hacia la fecha hemos escuchado por ahí en noticieros, radio etc, el término Nini refiriéndose a aquellos jóvenes (y algunos ya no tanto) que Ni trabajan Ni estudian, y que andan por ahí como dicen, a la “buena de dios” esperando que un milagro los cubra con su manto y les llegué lo que tanto desean, que ni ellos saben exactamente que es, pero lo menos cansado posible, estresante etcetera.
 Por ahí de aquellas casualidades de la vida llegué a pensar que este fenómeno se debía a lo despiadado de la crisis, pobreza, marginación, pocos recursos del pueblo  y demás para que estas criaturas avanzaran un poco más hacia su civilidad y utilidad, probablemente si haya casos así, no hay duda, pero curiosamente haciendo un análisis de unos cuantos NiNi´s que he conocido por ahí me di cuenta de otro factor muy curioso y muy dañino, estos individuos son hijos e hijas (por que también las hay) de padres SiSi´s y que quiere decir esto, nada más que padres que toda la vida le dan un sí a su hijito o hijita, por tal de que no sufra, si hijo yo te doy dinero, si hijo yo te hago la comida, plancho, lavo, te llevo a la escuela, te justifico faltas, groserías, irresponsabilidades, falta de compromisos por decir “algo”.
Y aquí si me permito hacer la aclaración que mi visión se amplió muchísimo más porque en este rango de padres no solo los hay de escasos recursos y victimas del sistema y la crisis, también los hay y por puños los del “otro lado” los pudientes, empresarios, de la high, elite o como gusten llamarle, para el caso es lo mismo están contribuyendo a este segmento incrustado en la sociedad al que aún no se le encuentra utilidad, más bien se destaca su “inutilidad” y no porque no puedan hacer las cosas diferente, sino más bien porque no lo quieren hacer, porque no se les enseño que hay que esforzarse por las cosas, porque los retos son para irte formando en la vida no significan puramente “sufrimiento”.
                Hoy en día podemos ver el resultado de una extrema permisividad y pasividad materializado en lo que pensamos es el futuro del país, y que pues no se ve mucho interés en hacer algo realmente diferentes.   Al ver esta situación  critica de jóvenes desperdiciadamente en el imbo,  más es mi desconcierto al encontrar otro puño menos tolerable de los que ya no son tan jóvenes, y que se la llevan pregonando que no hay trabajo mientras ven el futbol acostados en el sillón de su casa todo el fin de semana, y las novelas en la mañana y la tarde entre semana, mientras su mamá preocupada por su hijo apenas treintañero, no deja de hablar su pena de que la sociedad es tan injusta por no darle trabajo a su hijo y este tanto que se agota y se cansa de buscar, ¿será que falta que lo busquen en su casa para ofrecérselo?
                En fin para todo hay historia, lo que si no podemos negar es que como padres el ejemplo es el mejor de los legados que podemos dejar a los hijos, la forma de luchar para alcanzar las metas una a una, la manera de brincar obstáculos y ponerse de pie ante las caídas, el valorar cada cosa que se tiene sea poco, o sea mucho; si es poco enseñarlo a lograr más con su inteligencia no con su habilidad para “tranzar”, si es mucho  “agradecer” compartir y preservarlo para tiempos difíciles,  y sobre todo hacerlo entender que no existe el país de las maravillas que la vida es difícil pero no tanto como para no poderla vivir como humano, no “microbio” alimentándose de otros.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Canciones de Machos?

     Después de una plática con un grupo de padres de familia,  en la cual se mencionó en repetidas ocasiones el gusto de sus hijos por los "narcocorridos"  me salta a la mente la idea de que no obstante lo atrasado que estamos ya en varias áreas como país el gusto hacia este tipo de música viene a dar un retroceso grave una vez más para nuestra sociedad, es el nuevo cancer que enferma a tantos jóvenes y que los inicia en uno o más actos antisociales.
   También pensaba en como o porque se están dando cada vez más simpatizantes hacia este "género" las ideas y justificaciones pueden ser miles, lo que sí es cierto es que no solamente "ataca" a jóvenes sino a muchos ya bastante creciditos también, ¿el porqué?  no se ocupa ser investigador, sociologo, psicólogo etc para observar como un chofer de transporte público (por ejemplo) se transforma al comenzar a entonar estas "melodías" pisa el acelerador a todo galope, sale mitad del cuerpo de la ventana al ir manejando en pose de ser "todopoderoso" reta a jugar carreras a otros cortados con la misma tijera o le echa encima "la troca" a cualquier ingrato carrillo que ose con atravesarse en su "juego de la muerte" que obviamente solo está en su imaginación.
  Y en la mente de los jóvenes ¿que sucede?  aquí la historia también es muy diversa, puede ser desde el intento de ser alguien "de respeto", para apantallar a las chicas,  ganar dinero fácil etcetera el final siempre es el mismo "la magnificencia de sentir el poder" aunque sea por unos segundos y el regreso al país de  las maravillas se convierta en pesadillas. 
   Lo más tragico de este asunto e imperdonable a mi punto de vista es que he comprobado que en al menos en un 90% de los casos vistos, comentados o analizados el primer lugar donde escucharon estos niños esa música fué en la propia casa, el hogar, donde se habló de lo mucho que ganan los sujetos "inspiración" de estas canciones, de los lujos, viajes y "protección" de la que gozan, o sea en muchos de los casos jamás se mencionaron las consecuencias que tienen estas personas, deterioro y corta vida, al menos para los de más abajo, los grupos desechables de 14, 15, 16, 17 años que lo más seguro es que servirán muy pocas veces para sus fines.
   El gusto por esta música que pareciera que solo con oirla no les va a pasar nada, es similar al humo del cigarro en sentido literal, pega al doble a quien la escucha en casa más que al que la pone, y más aún si en casa no existe un mínimo de convivencia y fortalecimiento de los valores.  Este cáncer tan difícil de erradicar, es posible encuentre su cura en la resstructuración familiar, en la forma de transmitir afecto e intercambiarlo, en poner atención a los detalles y costumbres de los hijos y sobre todo en comunicar de los peligros que tienen estos y otros grupos.
    El generar y desarrollar familias sanas y socialmente bien adaptadas esta en nuestras manos.

Elizabeth Guerra